Explicacion de Rut 2

Explicación de Rut 2

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En la explicación de Rut 1 vemos que la situación de Noemí es bastante amarga, hasta tal punto que considera cambiar su nombre de Noemí (dulce) a Mara (amarga), pero en este caso la situación es diferente. De entrada el capítulo nos muestra que lo que decidió hacer Rut fue reconocido por las personas, hasta tal punto que el mismo Booz la reconoce por su bondad y caridad. Veamos que trata este segundo capítulo y en que nos ayuda.

Versículos 1 al 3

El texto comienza presentándonos a otro personaje de vital importancia: Booz. Este es nombrado como un pariente de parte de su esposo, por lo que nos asoma la posibilidad que este sea el pariente redentor de Rut. Además, es llamado como alguien rico e influyente de la familia de Elimelec. Es importante esta descripción no solamente porque Booz sea un buen partido, sino que también explica la escena que se desarrolla a continuación y le da sentido.

Así, la escena comienza en el versículo 2 indicándonos que Rut, como mujer sometida a su suegra, le pide que la deje ir a recoger espigas en el campo. Esto se especifica como algo realizado en favor a ella, es decir, que esto sería posible por alguien que a ella le agrade. Se entiende que, por ser extranjera, muchas personas tal vez no estarían dispuestas a dejarla tomar las espigas que sobren o que se caigan para sí. Ante esto, Noemí accede.

Así que Rut salió y comenzó a recoger espigas en el campo, y, entre los muchos lugares donde podía recoger espigas, dio la “casualidad” de que el campo donde estaba trabajando pertenecía a Booz, familiar de Elimelec.

Versículos 4 al 7

El saludo de Booz al llegar de Belén no parece ser casualidad, la invocación del Señor sobre los segadores y la bendición de parte de Booz puede ser una forma de parte del autor de marca la presencia de Dios sobre el campo, como también demostrar la piedad y buena voluntad de Booz para con sus trabajadores. Esto, hasta cierto punto (Sal. 129:7-8).

Ante todo, Booz pregunta por aquella joven, y pregunta “¿De quién es esa joven?” (v. 5), esto es, al capataz de sus segadores. La pregunta es abarca todo, desde que casa es, de donde viene y como ha llegado. Podemos esperar que Rut haya sido tomada en cuenta por ser nueva entre las mujeres que toman de las espigas.

La explicación del capataz, es que esta mujer es una joven moabita (este aspecto se repite continuamente), que ha regresado de la tierra de Moab con Noemí. Parece ser que el regreso de Noemí, en el pequeño pueblo de Belén, se había expandido.  Todos conocían que Noemí había regresado, y parece ser que conjuntamente con su regreso se añadieron detalles acerca de su compañía (Rut. 1:16, 19, 22).

Ella le rogó al capataz que le permitiera recoger espigas de entre las gavillas detrás de los segadores. Y especifica su carácter, puesto que ella no ha dejado de trabajar desde la mañana hasta ahora (no sabemos cuánto tiempo sería), pero igualmente su continuo trabajo y esfuerzo era realmente admirable. Hasta este momento todo es meramente preparativo, vemos la casualidad, pero también vemos el carácter, hasta el punto que en poco tiempo se ganó una buena reputación con respecto al capataz del campo, la cual llegaría a los oídos de Booz.

Versículos 8 al 13

Aquí contemplamos el primer encuentro de Booz con Rut, él se dirige directamente a ella y la trata con una gracia abundante. Les da una serie de indicaciones, primero se dirige a ella como “hija mía…” sin duda, esta expresión mostraba cierta adopción tacita, como si esta fuese, ha sido abrigada en el hogar de Booz. Además, las indicaciones demuestran un trato muy favorable: primero, le dice que no se vaya a otro campo, que no se aleje de aquí, una forma de expresar que no es necesario que busque más alimento en otros lugares, puesto que allí encontraría lo suficiente; segundo, que se quede junto a las criadas, tratándola así no como una viuda que viene en busca de caridad, sino como una trabajadora del hogar; tercero, le dice que se fije exactamente en qué campo se está cosechando para que vaya tras ellas, ya que el mismo ya había dado orden a sus criados, tanto hombres como mujeres, que no la molestaran; cuarto, cuando Rut tuviera sed, podía ir a donde estaban las vasijas y tomar de las mismas aguas de los criados. Prácticamente, Rut, una viuda y extranjera, completamente desconocida, es tratada como una criada más en la casa de Booz.

La respuesta de Rut fue inclinarse en tierra (cp. Gn. 18:2; 1 Sam. 25:33). Lo cual muestra una reverencia ante Booz, puesto que él era superior sobre ella, esto indicaba su gratitud y la indignidad que siente a sí misma a causa de que ella es simplemente una extranjera. Ante esto ella pregunta la razón de que sea tratada con tanta bondad, puesto que ella es simplemente una extranjera.

El comentario del “Diario vivir” dice algo bastante interesante (vv. 12-14):

La vida de Rut mostró cualidades admirables: trabajaba duro, era amorosa, bondadosa, fiel y valiente. Estas cualidades le permitieron ganar una buena reputación, pero solo porque las ostentó constantemente en todos los aspectos de su vida. A dondequiera que iba o cualquier cosa que hacía, el carácter de Rut era el mismo.

Su reputación se forma por la gente que lo observa en su trabajo, en su ciudad, en su casa, en su iglesia. Una buena reputación surge al vivir siempre con las cualidades en las que cree, sin importar qué tipo de gente o ambiente lo rodee.

En cuanto a esto, Booz comenta que ya le han contado lo que ella ha hecho, en este punto señala, primero que nada, todo lo que ha hecho por su suegra desde que murió su esposo, como ella ha dejado a su padre y a su madre, y a su tierra, para acompañarla a ella, y como se aventuró a un pueblo que ni siquiera conocía. Claramente, esto demostraba una cualidad moral loable, se mostraba verdaderamente como una mujer que amaba a Noemí y no pensaba en sí misma, sino que vivía para ayudar a su suegra.

Pero no solamente esto, el versículo 13, declara la bendición de Booz sobre Rut, pidiendo así que ella sea recompensada por todo el bien que ha hecho, pero al mismo tiempo, admite que ella no solamente ha llegado a Israel, sino que se ha refugiado bajo las alas del Señor. Booz no solamente vio su moral, sino también la búsqueda sincera de hacer del Dios de Noemí su Dios (cp. Rut. 1:16; Sal. 17:8; 36:7).

Ante esto, Rut agradece sus palabras, sin dejar de ser humilde, declarando que ni siquiera es una criada, más ella es tratada con tal bondad. Al mismo tiempo, demuestra su anhelo de seguir siendo de su agrado para con él. Lo que Booz hizo, según las palabras mismas de Rut, fue consolarla y hablarle con cariño.

Versículos 14 al 18

Pero la gracia continua para con Rut, Booz es aún más bondadoso con ella de lo que ya ha sido, le dijo que tomara pan y lo mojara en vinagre, además le ofreció grano tostado, así que comió hasta no poder más y hasta le sobro alimento. Pero aún hay más, él ordenó a sus criados, que, aunque saque espigas de las gavillas, no la hagan pasar vergüenza. Todo lo contrario, hagan caer algunas espigas adicionales, y no la reprendan. En estos casos, ella misma es objeto de la gracia de Booz y esto lo hace saber al resto, pero también es intencional.

Así, Rut siguió trabajando hasta el atardecer, desgrano la cebada que había recogido, la cual llego a pesar más de 20 kilos (NVI – 1984), o como dice la NTV, una canasta completa, una efa específicamente. Pero parece ser que era cerca de unos 16 kilos, en vista que era de cebada.

Al llegar a casa, Noemí queda sorprendida por la provisión tan abundante de parte de Dios para con ella, ella llega con sobra de comida (pan, grano tostado y tal vez un poco de vinagre), más una cesta de 16 kilogramos de cebada. Eso no era algo normal.

Versículos 19 al 23

Claramente, al ver toda esta provisión, la pregunta que salto a la mente de Noemí es ¿Dónde recogiste espigas?  ¿Dónde trabajaste? Y, al mismo tiempo, dijo ¡Bendito el hombre que se fijó en ti!  Aquí claramente Noemí estaba reconociendo que esto era resultado de la generosidad de alguien más, y en este caso sería del dueño del campo, como realmente lo fue. Pero, resulta que Rut le contó acerca de este hombre, a lo que Noemí responde que ese hombre se llamaba Booz, por lo que Rut no tenía ni idea de quién era hasta ese momento.

¡Que el Señor lo bendiga! Exclama Noemí ante Rut, y ahora, la supuesta “mara” dice, que el Señor no ha dejado de mostrar su amor fiel (jessed) hacia los vivos y hacia los muertos. Aquí es importante considerar las Palabras de Noemí, puesto que se ha demostrado la fidelidad y el amor de Dios para con los suyos, ¡Qué bueno es Dios! Pero no solamente para con los vivos (Noemí y Rut), sino también para los muertos (sus hijos y esposo).

Sobre este amor expresado aquí, Vine afirma lo siguiente:

El vocablo tiene que ver sobre todo con los derechos y las responsabilidades recíprocas entre las partes de una relación (en particular, de Yahveh e Israel). Pero jesed no es únicamente un asunto de obligación; también tiene que ver con generosidad. No solo entra en juego la lealtad, sino también la misericordia. La parte más débil busca la protección y bendición de su patrocinador o protector, pero no puede exigir derechos absolutos. La parte más fuerte permanece comprometida con cumplir su palabra, pero mantiene su libertad, sobre todo en relación de cómo llevará a cabo sus promesas. Jesed indica involucramiento y compromiso personal en una relación que sobrepasa los límites de la ley.

La noticia no solamente está en la provisión abundante, en el buen trato, sino también en lo que claramente entiende Noemí acerca de lo que Dios estaba haciendo y la dirección hacia donde se iban dirigiendo las piezas del tablero.

A esto, Rut señala que Booz le dijo que se quedara allí hasta que terminara la cosecha, es decir, que no se fuera a otro lugar como bien le había mencionado anteriormente. Así, concluye esta parte de la historia, de que Rut se quedara allí para que no se aprovecharan de ella en otro campo. Esto claramente señala la protección, provisión y seguridad que había conseguido en los campos de Booz.

Sobre la recomendación de Noemí:

Recomendación prudente que le hizo a Rut de que aceptara la generosa invitación de Booz, porque si ella iba a otros campos, no sólo tenía el peligro de un trato rudo, sino que podría desagradarle a Booz por parecer indiferente a su bondadosa liberalidad. Además, la mente vigilante de la anciana ya había notado en todas las atenciones de Booz para Rut, el principio de un afecto más firme, que ella quería que aumentara.

Interesante asunto.

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